Las finanzas personales pueden ser la clave para ser financieramente exitoso. O bien, para vivir preocupado por “estirar” la quincena. Pero…¿qué significa este concepto? A decir de muchos expertos, es la gestión financiera que requiere una persona, o una familia, para hacer un presupuesto, ahorrar y gastar sus recursos de una forma responsable.
La principal idea de poner en práctica este concepto es no tener apuros económicos. Para lograrlo, basta seguir algunos sencillos pasos.
- Sal de tus deudas
Aunque suene trillado, el primer paso para comenzar una planificación financiera será identificar las deudas que tenemos y el tiempo que nos tardaremos en saldarlas. Recuerda que entre más pronto liquides tus créditos (sobre todo los vencidos) podrás comenzar a vivir en plenitud financiera. Lo más recomendable, para lograrlo, es hacer una planeación sobre el ingreso y lo que podemos presupuestar para el pego de la deuda sin que afecte nuestros gastos básicos como renta, comida y vestido. Tal vez por un tiempo la diversión pueda quedar en pausa.
2. Define tus metas
Cuando pienses en finanzas personales siempre ten presente lo que buscas en la vida. ¿Jubilarte a los 60 años? ¿Comprar una casa el próximo año? ¿Pagar tu maestría o terminar de hacer lo propio con tu automóvil? Esto te servirá para hacer partidas en tu presupuesto y saber qué sí puedes costear y qué no. Por ejemplo, tal vez aún no sea momento de que comiences a estudiar un posgrado y puedas postergarlo unos meses, hasta que logres un equilibrio entre tus ingresos y egresos.
3. No gastes en lo que no debes
Sí, tal vez esto es lo más recurrente que hayas oído en relación a las finanzas personales, pero es el error más común que cometemos cuando gastamos. Te damos un ejemplo claro: ¿para qué gasta en comprar agua embotellada de un litro si puedes comprar un thermo y llenarlo con el garrafón de casa? Ni qué decir de los excesivos costos de los cafés de reconocidas marcas. Y si fumas, peor: además que poco a poco matas a tus pulmones, el gasto que haces en ese producto daña tus finanzas.
4. Elabora un presupuesto
Toma una hoja de papel y escribe cuánto ganas. Luego, desmenuza en qué utilizas cada peso que recibes. Esto te ayudará a magnificar si estás haciendo un mal gasto. Por ejemplo: te darás cuenta si esas salidas a comer están mermando tu ahorro. Después, lo más recomendable es que tomes una decisión drástica: congelar o no tomar en cuenta el dinero que requieres para pagar luz, agua, teléfono, renta o tus créditos. Y aquí pasamos al paso cinco.
5. ¡Cuida tus créditos!
La idea de tener una Tarjeta de Crédito es poder adquirir un bien costoso, pero el cual podamos ir pagando en parcialidades, o bien, aprovechar los famosos meses sin intereses. Sin embargo, esto puede ser un arma de dos filos, ya que si no pagamos a tiempo o “se nos va” la fecha de corte, comenzaremos a tener una deuda que puede convertirse en una bola de nieve. Por eso, usa tu tarjeta de crédito de una manera responsable.